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Recomendaciones para el consumo de pescado

La Semana Santa es una época del año en la que suele incrementarse el consumo de pescado. El pescado es un alimento de excelente calidad nutricional. Sin embargo, es un producto perecedero que se puede alterar con facilidad si no se tienen en cuenta algunos cuidados al momento de su compra y conservación. A continuación, se listan recomendaciones para la comunidad a tener en cuenta:

1. Organice sus compras. A la hora de adquirir el pescado y/o mariscos frescos realícelo al final de las mismas para mantener la temperatura de conservación.

2. Consumir productos de lugares habilitados o autorizados para tal fin.

3. Evitar comprar productos si el lugar comercial presenta condiciones de higiene deficientes (mal olor, suciedad, personal sin protección, presencia de plagas, etc.).

4. Adquirir productos con buenas características organolépticas.

COMO RECONOCER PESCADO FRESCO

 

PARA TENER EN CUENTA

Los calamares deben presentar una piel lisa, suave y húmeda, sin manchas sanguinolentas o extrañas a la especie, sus ojos deben ser vivos, brillantes y salientes y su musculatura consistente y elástica.
Los camarones y langostinos no deben presentar manchas negras u olor desagradable, desprendimiento entre cabeza y tronco son signos de deterioro.
Se recomienda que las pencas de bacalao salado tengan un aspecto seco y sin puntos rojos o negros en su superficie, ya que ello indicaría que tienen hongos.
Al adquirir mejillones enteros frescos u otros moluscos bivalvos deben estar “vivos”, lo que se comprueba porque las valvas se encuentran cerradas. Si están abiertas, comprobar si con un leve golpe se cierran.
Una vez adquiridos, los pescados y mariscos deben transportarse directamente al domicilio y refrigerarlos de manera inmediata para evitar el corte de la cadena de frío. Al momento de la conservación del pescado es recomendable:
1. Mantenerlo no más de 1 o 2 días en la parte más fría de la heladera y hasta 3 meses en freezer.
2. Evitar descongelar y volver a congelar los pescados y mariscos.
3. Al descongelarlos, no hacerlo a temperatura ambiente y una vez preparados, consumirlos lo antes posible.
4. Por último, se recomienda consumir los pescados bien cocidos, especialmente en el caso de los grupos más susceptibles de la población: embarazadas, niños, ancianos e inmunosuprimidos.